
¡Hola! Soy Natalia, psicóloga y sexóloga clínica. Me dedico a la terapia sexológica y a la educación sexual con personas adultas, integrando distintas miradas y experiencias que he ido construyendo a lo largo de mi trayectoria profesional.
Me formé como psicóloga en la Universidad de La Serena, y posteriormente realicé un Magíster en Mediación Familiar y Comunitaria en la Università Cattolica del Sacro Cuore, en Italia. Fue ahí donde comencé a profundizar en el trabajo con vínculos y dinámicas relacionales, lo que más adelante se conectaría profundamente con mi interés por la sexualidad.
Continué mi formación en sexología clínica en el Instituto Italiano de Sexología y Psicología Aplicada (AISPA), también en Italia, y complementé este camino con estudios en educación sexual y afectiva en la Universidad de Chile, así como con un postgrado enfocado en sexualidad, autoestima y prevención de embarazos en comunidades educativas, realizado en la Universidad de las Ciencias Médicas de La Habana, en Cuba. Además, participé en el Summer Institute on Sexuality, Culture and Society de la Universidad de Ámsterdam, una experiencia que amplió mi mirada hacia la sexualidad desde una perspectiva cultural y global.
A lo largo de más de 20 años, he trabajado en el diseño, implementación y dirección de proyectos de educación sexual tanto en contextos formales como informales, en distintos países de Europa, Asia y América Latina. Este recorrido ha estado profundamente vinculado a mi compromiso con los Derechos Sexuales, participando activamente en diversas organizaciones y redes a nivel local e internacional.
Actualmente soy una de las directoras de la Escuela Transdisciplinaria de Sexualidad (ETSex), espacio desde el cual impulsamos la formación, reflexión y acompañamiento en sexualidad desde una mirada crítica, situada y respetuosa de las diversidades.
En el ámbito clínico, acompaño a personas adultas y parejas en procesos de terapia sexológica. Trabajo especialmente en temáticas como vínculos sexoafectivos —incluyendo relaciones no monogámicas—, sexualidades alternativas, parafilias y exploración del deseo, integrando un enfoque de reducción de daños que busca promover el bienestar, el cuidado y la toma de decisiones informadas.
Mi forma de trabajar se basa en el respeto, la escucha y la comprensión de la sexualidad como una dimensión compleja, atravesada por lo individual, lo relacional y lo sociocultural. Me interesa acompañar procesos donde las personas puedan ampliar sus posibilidades, cuestionar mandatos y construir formas más libres y conscientes de vivir su sexualidad.



